Soy de las personas que prefiere la aventura de tomar un micro y recorrer la ciudad junto al peligro de que suba un chorro y trate de quemar la micro, o un grupo de jóvenes drogadictos a realizar un robo en masa.
Pero hay instancias en las que llevo prisa y opto por tomar el tren subterráneo. La estación más importante, creo yo, es la estación en la que te bajas. En mi caso es una bastante grande y con mil salidas, cada una más flaite que otra: Puente Cal Y Canto. La salida que tomo es la de General Mackenna, calle por la que camino a mi trabajo.
Esta entrada coge inspiración de una ocasión en la que, caminando por inercia, veo un gran cartel en el comienzo de la escalera que NO uso para salir de la estación. En el anuncio salía un viejo que acompañaba el anuncio de que pondrían una nueva escalera para mejorar el servicio y dar una mejor experiencia de uso. Entonces, por una hueá obvia, pensé que pondrían una escalera mecánica.
Hoy cuando nuevamente uso Metro me doy cuenta que el cartel sigue en la estación pero por la escalera del frente, y que la escalera que se vería beneficiada por un cambio estaba totalmente igual a como estaba antes de la instalación del estúpido y mentiroso cartel-gigante-tapa-escaleras.
Sergio matate wn… Deja a los abuelitos tranquilos… Esque tienen que hacer actividad de vez en cuando xD
Publicado por Bastian Ignacio Jara Saavedra | 3 noviembre, 2011, 16:22